Lo que comen las bacterias
Existen miles de especies de bacterias y es posible encontrar algunas capaces de comer casi cualquier cosa, desde azúcar, hasta proteínas, aceite de soya, residuos de hierro, sulfuro, hasta compuestos de la madera. En efecto, es posible encontrar bacterias que se alimentan de casi todos estos materiales, de hecho, es muy conocido que las bacterias se involucran en la transformación de iones de hierro soluble en compuestos no solubles de minerales de hierro. Así como los animales respiran oxígeno para quemar (oxidar) su alimento, las bacterias Thiobacillus “respiran” (usan) el sulfuro para oxidar su comida. Cada organismo usa un elemento específico como un aceptor de electrones para completar la vía que transporta electrones que generan ATP’s, el fosfato de alta energía que la mayoría de los organismos usan para la energía. En las células humanas, un átomo de oxígeno más electrones; o en algunas bacterias, sulfuro más electrones (error, no es comer, es respirar), junto con una fuente de alimento como azúcares, proteínas y vitaminas, se combinan para poder vivir. Las bacterias azul-verdoso (en ocasiones llamadas algas azul-verdosas) tienen clorofila y son capaces de hacer su propio alimento a partir de la energía de la luz y dióxido de carbono para crear los azúcares que necesitan.
Como todos los seres vivientes, las bacterias requieren de sales minerales como el magnesio, calcio, hierro y otros. Algunas bacterias son capaces de obtener la energía que necesitan mediante la oxidación de hierro o sulfuro, algunas otras necesitan azucares, vitaminas, aminoácidos y otros factores de crecimiento que ya están digeridos y listos para usarse; otras pueden digerir proteínas en aminoácidos y digerir carbohidratos compuestos como almidones y azúcar de mesa en azúcares simples; otras bacterias pueden crear sus propios aminoácidos y vitaminas a partir de carbohidratos. Las habilidades metabólicas de las bacterias son algunos de los factores que nosotros usamos para agruparlas en géneros, pero el hecho importante es que las bacterias consumen una vasta parte de las aguas de desecho naturales y de los sólidos naturales, y la mayoría de los desechos y sólidos producidos por el hombre.
Como podrá imaginar después de este análisis, existen numerosas especies de bacterias viviendo en una variedad asombrosa de lugares y que se alimentan de toda comida imaginable. Algunas pueden comer gasolina y otros hidrocarburos, otras, celulosa y pulpa de madera y otras más pueden alimentarse de variados bio-desechos. Con frecuencia decimos que algunos insectos y animales como las termitas, los castores y las larvas de escarabajo pueden comer madera o aserrín, de hecho lo que sucede es que generalmente tienen bacterias en sus sistemas digestivos que se comen la madera y el animal vive de las bacterias muertas y de las sustancias que éstas producen. La simbiosis entre las bacterias y otros planetas y animales en el Planeta Azul es fundamental para el ciclo de la vida y para el proceso natural de la conversión orgánica de los elementos inorgánicos.
Si llegan sustancias nuevas, una bacteria tiene la capacidad de comérsela y esto le proporciona una ligera ventaja competitiva debido a que puede vivir en sitios donde otros se han quedado sin alimento. Con el tiempo, ocurren en los materiales genéticos, cambios menores que llamamos mutaciones, si estos cambios menores ayudan a un organismo a crecer mejor que sus competidores, ese organismo puede acabar con sus vecinos, esa es la razón por la cual el equilibrio entre los seres vivientes de la Tierra sufre cambios lentamente. Las mutaciones ocurren constantemente, pero algunas de ellas dan a un organismo una ligera ventaja sobre sus vecinos, y pasa a la siguiente generación.
Toda la vida depende de los ciclos químicos y de la descomposición que llevan a cabo las bacterias, las cuales pueden convertir las formas orgánicas de carbón y nitrógeno en formas inorgánicas. Las prokariotidas (bacterias que se definen porque tienen una célula sin DNA) crean la atmósfera aeróbica, y, más importante, dan paso a todas las Eukariotidas (definidas como celdas con DNA nuclear).
Las bacterias crecen en una gran variedad de hábitats y condiciones
La mayoría de las personas piensan que las bacterias son organismos que causan enfermedades, como el Estreptococo, que causa enfermedades de la garganta. Las bacterias patógenas son notorias debido a enfermedades como la cólera, la tuberculosis y la gonorrea, dichas especies causantes de enfermedades son tan solo una parte de las bacterias. Las bacterias están tan ampliamente diseminadas que únicamente es posible hacer enunciados generales sobre la historia de su vida y sobre su ecología. Se pueden encontrar en lo alto de las montañas, en lo más profundo de los océanos, en las gargantas de los animales y aún en rocas congeladas y en el hielo de la Antártida. Una característica que les ha permitido diseminarse tanto, y durar tanto, es su habilidad para resistir por largos períodos.
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